martes, 4 de abril de 2017

TAREA 2.4.- REFLEXIÓN SOBRE LOS TRES BLOQUES ANTERIORES.

En esta entrada realizo una reflexión sobre lo aprendido en los tres bloques de actividades anteriores, así como la forma en la que se le puede aplicar al alumnado.

A nivel general, en estos tres bloques se ha tratado la alimentación llegando a la esencia de su elaboración, comparando diferentes formas de cocinar, comprobando detalles específicos que en multitud de ocasiones pasan desapercibidos y buscando una forma lúdica de aprender estos contenidos.

En primer lugar aparece una comparativa entre cocina tradicional y cocina moderna, que me ha permitido profundizar sobre el tema y encontrar multitud de aspectos positivos de cada una. Es evidente la incorporación de la tecnología y de la información en la cocina moderna que la diferencia de la tradicional, aunque la esencia de las comidas clásicas han marcado un tiempo y mantienen una percepción muy óptima de las mismas. A la hora de aplicar estos contenidos al alumnado de educación secundaria obligatoria, aparece la posibilidad de presenciar en sus hogares la realización de un tipo de comida actual y otro tradicional. Otra variable para trabajar este contenido es hacer esta misma actividad haciendo uso del comedor escolar. En cada una de ellas, se comprobaría los diferentes grupos de alimentos que se van a utilizar, porcentaje de nutrientes, así como el proceso culinario, tiempo empleado, presentación, ingredientes, kcal... Desde el área de ciencias sociales se podría realizar un recorrido histórico de las diferentes formas de alimentarnos que ha tenido el ser humano, así como las diferencias geográficas en cuanto a los hábitos alimentarios.

En segundo lugar aparece la actividad ¿qué hay en la etiqueta? que nos ayuda a despertar el interés por comprobar lo que estamos consumiendo. El hecho de que aparezcan datos obligatorios que aporten la información que tiene un alimento nos va a facilitar a realizar una alimentación más equilibrada. A su vez, el usuario puede compararlos con otros alimentos similares y de marcas diferentes para escoger los productos más adecuados en función de la calidad-precio, energía aportada, cantidad, diferentes nutrientes, etc. En el aula, este bloque deja abierto un amplio número de actividades para aplicar al alumnado, siendo muchas áreas en las que se puede tratar, desde la que yo imparto, educación física, que trata estos contenidos (se podría comprobar la energía gastada en 24 horas por un alumno/a y la ingesta de alimentos realizada para conseguir un equilibrio en nuestros hábitos alimenticios), así como, desde matemáticas, en la que se trabajaría todas las cantidades y datos sobre la información nutricional, peso neto de los productos,...; en el área de ciencias naturales se tratan los contenidos sobre el aparato digestivo, la transformación de los alimentos, la información nutricional, etc. Este tipo de contenidos son de gran aplicación en las aulas y si se trabajan sobre datos relacionados con el contexto del alumnado, se creará un ambiente de motivación mayor para aprenderlos.

En tercer lugar aparece una actividad lúdica para trabajar los diferentes grupos de alimentos, los nutrientes, así como su composición. Es de gran aplicación en el aula, ya que se puede hacer uso de nuevas tecnologías para trabajar estos contenidos. En la materia de educación física se puede realizar una mezcla de práctica de actividad física y aprendizaje conceptual de estos contenidos, realizando juegos similares al que he diseñado en la entrada anterior. Pienso que esta tarea cumple todos los requisitos necesarios para aprender estos contenidos teóricos, puesto que el insertar la opción de hacerlo a través de juegos, llama en mayor medida la atención del usuario.

Considero que este bloque nos ha acercado aún más a la realidad, incentivando a mostrar más atención en datos que se observan día a día y que no percibimos.

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